lunes, 30 de agosto de 2010

Reflexión tras mi exposición individual de fotografía.

Llevo días pensando si escribir que es lo que siento tras haber tenido mis fotos expuestas al público durante todo un mes en una buena sala.

Pues bien, al final me he decidido, y lo peor es que ¡no siento nada!

Sí, eso, ni frío ni calor. Si el motivo de la exposición no es la venta como única motivación, veo que no se siente nada.

Preparas las fotos con toda la ilusión, las montas en soporte para colgar.... bien, ya las tengo, que bonitas. Voy a repasarlas.....

Llega el día D, vas a la sala, las vas colgando, vas viendo de nuevo tus obras, y te cercioras que de verdad te gustas mucho. Terminas de colgarlas. Paseas por la sala intentando verlas como si fueras un extraño ¿? imposible....

Bien, al fin te vas y dejas tu tesoro allí en la sala, para que la gente las vea. Te preguntan si tu intención es venderlas.... pues no. Hombre... si alguien pagase un pastón por alguna, estaría claro que sí, pero para cuatro duros no vale la pena. No me dedico a eso, no me hace ilusión andar sacando copias, enviándolas, etc, como digo por cuatro duros. No me valdría la pena. Tampoco es esa mi ilusión por ahora.

Pasan los días, te acercas, preguntas; miras si están bien todas. Intentas acercarte con la secreta esperanza de que quien las está viendo en ese momento te comente algo acerca de si le gustan o no, cuales más y cuales menos, etc.

Las personas del sitio te comentan que la que más gusta es aquella (de quienes comentan algo), y la que menos aquella otra.

Vuelves unas cuantas veces y llega el día de recoger.

Las descuelgas, las guardas cuidadosamente (no se estropeen), y te vas. Igual llevas en el bolsillo algunos teléfonos de personas interesadas en vaya usted a saber qué.

Te marchas y ¡ya está! eso es todo....

¿y para esto tanto esfuerzo? (personal y crematístico) ¿Al final sólo sirvió para elevar mi Ego? (en realidad no se ha elevado, sigue igual)
¿de que sirve exponer las fotos si no tienes feedback con el público que las ve?
Es como si las pusiera en un foro en Internet, supiera que ha habido mucha gente que las ha visto y las ha comentado, y no pudiera ver los comentarios....

En fin, ahora las veo, las vamos a colgar en las casas, unas aquí y otras allá, y ya está. A fin de cuentas, es mi tesoro. Si mis amigos o familia quieren una copia, pues sin problemas, se las regalo encantado. A fin de cuentas, para mí la fotografía es un mero hobby, para disfrutar. No debería complicarme la vida con exposiciones ni nada por el estilo. Una cosa es una colectiva con los colegas, que se hace por pura diversión, y otra querer jugar a "artista".

Creo que ya no me voy a complicar la vida con menesteres cuasi profesionales en asuntos que deben ser puramente lúdicos; aunque fuera como fué, en mi tiempo libre. Lo mismo respecto a organizar historias de esta u otra índole. Por ahora, paso.

Lo dicho. Una vez concluidas las vacaciones comienza la nueva temporada de trabajo en mi profesión real, que son los seguros; y a eso es a lo que debo dedicar ahora mi esfuerzo. Por algo confían en mí. Esto no quita para que el tiempo libre disfrute de llevar colgando "el cacharrito" como dice mi amigo Fran, y dispare alguna foto por ahí.

Quería compartir esto, por si alguien tiene la misma idea que yo tuve, para que le sirva de reflexión acerca de si vale la pena.

1 comentario:

  1. Amigo Enrique ¡Vaya bajón pre otoñal :)Creo que te entiendo. Tu estado de ánimo con todas las incógnitas que palpitan bajo tus líneas darían para un tratado. Sé que acabaremos hablando de esto, más temprano que tarde. No me veo ahora mismo capaz de disertar sobre tus percepciones pero, a veces, tengo la sensación de que la sociedad tiene unos barbechos demasiado marcados, y nosotros, pocas o ninguna gana de salirnos de ellos. Hay toda una caterva de abrazafarolas que su trabajo consiste en clasificar "escrupulosamente" (dicen) quién merece pasar y quien no. Hacer selecciones vip eleva el precio del producto que intervienen; llámese fotografía, música, literatura, pintura, etc. El Ché Guevara era poesía, y luego llegaron ellos para asesinarlo y convertirlo en un pin o en una camiseta barata de rastrillo. Podríamos organizarnos en muchas cosas, y ese sería su mayor miedo, pero ya no es posible. El asociacionismo ha muerto.. Nos han convertido en piezas que sólo sirven para engrasar su maquinaria. Sólo un pequeño puñado de fotógrafos merecen la pena; el resto son enchufados, amigos de los amigos, palmeros insaciables, y el resto, imitadores vulgares jugando a ser artistas. A mí, que ya tengo una edad, todo esto me da risa. Yo hago fotos porque me da la real gana, y porque ver algo medianamente decente de vez en cuando en mi PC me proporciona una sensación de bienestar que valoro. Escribo porque, como decía Fernando Arrabal, me gusta arroparme con la piel de mil vidas ¿Me gustaría vender algo de lo que hago? No lo sé. Nunca me lo he planteado como objetivo; tal vez no hacerlo, es un antídoto para que mi ración de neurosis no se dispare. Hagamos las cosas PORQUE SÍ, sin demasiado apego a los posibles frutos. La felicidad no cotiza en bolsa, y la vida es demasiado breve como para dejar su suerte en manos de otros. Vive lo más feliz que puedas, amigo Enrique, y de la vida, cuestiónate lo justo. Hoy pinta en bastos, mañana en copas, y pasado mañana...pasado mañana todos calvos. Tu vida y tu persona son la mejor fotografía. Te lo dice un egoísta vital que ya sabes que te aprecia. Sé que soy pura divagación, pero estoy seguro de que me has entendido. Un abrazo y copas, amigo. Mañana es siempre hoy. Salud

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